Las marcas de lijado pueden aparecer de forma aislada, o en forma más concentrada localmente. Como posibles causas, se puede pensar en que el aparejo y/o el plastecido se trabajaron con un papel de lija demasiado grueso, o bien no se respetaron los tiempos de secado o endurecimiento prescritos en los materiales de base. Este defecto puede surgir por una elección inadecuada de la órbita de la lijadora, una insuficiente cantidad de producto para cubrir y rellenar los surcos de lijado, o bien por una preparación deficiente de las capas de fondo. Para evitar y corregir las marcas de lijado se puede emplear papeles de lija con el granulado recomendado. También podemos evitar este defecto si respetamos el tiempo de secado del aparejo indicado en su ficha técnica antes del lijado. Otro truco puede ser la aplicación de un negro de control antes del lijado en fino del plaste y del aparejo, como guía de lijado.

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